martes, 13 de septiembre de 2016

¿PROBLEMAS DE SUEÑO EN LA INFANCIA?

 Uno de lo problemas más frecuentes en los niños y los bebes suele ser la falta de sueño. En ocasiones, los niños padecen dificultad para conciliar el sueño o se despiertan buscando a los padres. Cuando son muy pequeños sufren una especie de ansiedad por la separación o miedo a estar solos. Es algo muy común, por lo que no te debes preocupar. A menudo, recibo consultas de diferentes padres a los que les preocupa este tema. Como digo siempre, es un problema temporal que igual que aparece, desaparece.

 ¿Cuándo se convierte en un problema el hecho de que tu hijo no duerma bien? Esto llega a ser un problema cuando se dan cuatro aspectos:
  • Consumes una gran cantidad de tiempo intentando que tu hijo se duerma.
  • Tu hijo se despierta en numerosas ocasiones durante la noche.
  • La falta de sueño repercute en la vida diaria de tu hijo.
  • Los padres no duermen bien porque tu hijo tampoco lo hace.

 Si te encuentras en una de estas situaciones, es urgente comenzar a poner un remedio. Si actuamos correctamente, pueden ser corregidos rápidamente.

 Cuando un niño tiene problemas para dormir, lo primero que debemos hacer, es intentar averiguar las causas. Lo más probable, es que duerma demasiado durante el día y que por ese motivo, por las noches no tenga sueño. También puede ocurrir en algunos casos, que los niños que están demasiado cansados por haber tenido una gran actividad, se sientan nerviosos y esto les dificulte la conciliación del sueño.

 En ocasiones pueden estar preocupados por algo, pero ya en edades más cercanas a la adolescencia, o quizás abusan del consumo de bebidas excitantes.
En otros casos, puede ocurrir que simplemente están acostumbrados a dormir demasiado tarde y es necesario cambiar esta costumbre, intentado que vayan a dormir antes. Obliga a tu hijo a tener una rutina, establece una hora de acostarse y levatarse, obligándole a cumplirla.

 Intenta siempre que a la hora de dormir se practiquen actividades relajantes como leer un libro y evita el uso de móviles o videojuegos, pues pueden ponerse más nerviosos y en consecuencia, esto dificultaría la conciliación del sueño.






 En ocasiones, los niños tienen pesadillas y esto puede causar miedo a dormir o a quedarse solos de noche. Es necesario tranquilizarlos, explicándo que no es real y que sus padres están ahí para no permitir que le ocurra nada, para que se sienta seguro. Si tu hijo está alterado por una pesadilla, intenta mantener la calma y no asustarte, a pesar de que grite. Espera a que se tranquilice y habla con el.

 Los problemas en el sueño son muy frecuentes y suelen ser ocasionales. Es una situación que cambia normalmente por si sola. Si no lo hacen debes acudir a un especialista ya que pueden interferir en su desarrollo escolar al sentirse más cansados.

 Y la pregunta más importante que se plantean los padres en estos casos es, ¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a dormir mejor? 

 El primer paso, como comentaba anteriormente, es establecer una rutina, un horario inalterable para acostarse y levantarse. Con un periodo de tranquilidad antes de ir a la cama para que tu hijo se relaje. Para ello escoge actividades relajantes, como leer un libro o escuchar música especial para dormir. Un baño o tomar algo de beber caliente puede ayudar también a conciliar el sueño. Se cariñoso pero ponte serio con la hora de dormir.

 Puede ayudar ir con el a su cama y contarle una historia bonita, para que se quede dormido pensando en algo agradable. En esta actividad debes emplear entre 10 y 30 minutos, no más. Esta actividad es muy importante, dedicarle ese momento es esencial, pero no debe durar más de lo necesario. Si consigue alargar este tiempo pidiéndote otra historia u otro baso de agua, sabrá que puede alargar este proceso y dormirse más tarde.

 Asegúrate también de que haya ido al baño antes de acostarse para que esto no sea un problema y le impida dormir o sea el motivo de que más tarde se despierte y no pueda dormir de nuevo.

 Evita las actividades físicas como correr y saltar para que no este demasiado activo, así se sentirá relajado para conciliar el sueño.

 Nada de historias de terror o películas a la hora de dormir o se acostará más estresado, no podrá dormir o tendrá pesadillas.

 En el caso de los bebes, es recomendable cuando comienzan a comer comida sólida, retirarles en pecho o el chupete, ya que sino, cuando despierten durante la noche, te lo van a pedir. Para calmar la ansiedad de estar separados, es muy efectivo el uso de un peluche o un paño suave para dormir. Si se acostumbran a quedarse dormidos en brazos, no lograrán conciliar el sueño de otra manera siendo totalmente dependientes de ti para dormir y si se despiertan encontrándose solos, llorarán y te despertarán. Un bebe puede aprender a quedarse dormido solo y sin ninguna ayuda. Si asocia esta actividad con ser abrazado, no dejará de llorar hasta que lo cojas en brazos y se quede dormido, porque asociará los brazos al acto de quedarse dormido. Todo esto hará que cuando se despierte de noche llore y no te deje dormir.

 Si llora, no lo ignores, acude a ver que pasa, si necesita que le cambies los pañales o tiene hambre, acarícialo para que note tu presencia y deja que duerma por sí solo. Esto hará que tanto él como vosotros, durmáis mejor. 

 Si no funciona ninguna de estas soluciones, acude a tu medico de familia o a un psicólogo infantil, pues podrán ofrecerte consejos muy útiles. Si has padecido algún problema con tus hijos a la hora de dormir y lo has solucionado de una manera muy eficaz y te gustaría compartirlo con otros padres para ayudarlos o quieres hacer alguna consulta de otra temática, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y te contestaré lo antes posible.





martes, 30 de agosto de 2016

COMO LLEVAR MEJOR LA VUELTA AL COLE


 El verano termina y hay que volver al cole. Esto no solo supone un cambio de costumbres para los padres, sino también para los hijos. En ocasiones, se nos olvida que para ellos también es un a situación que se vive con estrés. 

 Para asumir mejor la vuelta al cole, ya que esto supone un cambio importante para todos en casa tras las vacaciones, comienza a hacerte a la idea una semana antes y a que tus hijos empiecen a adquirir de nuevo las rutinas, como acostarse temprano, pues si no después se te juntará todo y será mucho más difícil llevarlo todo. Además para tus hijos será mucho menos traumático acostumbrase de nuevo. Abandonar el periodo de ocio que supone el verano para volver a la rutina. No es necesario hacerlo mucho antes de una semana.




 Comenzar a hablar una semana antes de lo que supone el nuevo curso y el cambio en las costumbres es lo más apropiado, antes es innecesario. Prepara el material con tus hijos, con esto nos referimos tanto a la compra de los libros y todo lo necesario, como a forrar estos, preparar la mochila, el uniforme, etc. También es importante saber como se sienten y que piensan de la vuelta al colegio. Todo esto ayudará a la adaptación y preparación para el cambio. No es necesario cargar a los niños de obligaciones porque hay que dejar que disfruten de su infancia, pero si volver a marcar unas normas y horarios, como para cenar, dormir, estudiar, actividades extraescolares, deporte y tiempo de ocio.

 Según los psicólogos, salir a pasear y pasar por delante del centro escolar, comentando los cambios que van a llegar, unos dias antes, también ayuda a comenzar esta etapa de preparación y que el primer día no sea tan impactante el cambio de entorno.

 Es importante tener en cuenta las características individuales de cada niño, estas medidas se acentúan más si se va a cambiar de centro. En este caso se debe intentar motivar para que entable un acercamiento a otros niños favoreciendo la amistad, inculcando valores como el compañerismo y el respeto.

 En otros momentos, hemos comentado que en el entorno escolar, el profesional debe inculcar valores para evitar el bulling o acoso escolar. Esta labor no solo es una iniciativa que deben adoptar los profesores, ya que si desde casa los padres no inculcan valores educativos en sus hijos en contra del acoso escolar, la labor de estos no servirá para nada, pues es un trabajo en equipo. Educa a tus hijos inculcándole la importancia del respeto a los demás, el compañerismo y el entendimiento de que todos somos distintos.

 Si tu hijo llora en el momento de dejarlo en la escuela, no tienes que evitar que llore, déjale expresar sus emociones, seguramente en una semana se acostumbrará y dejará de llorar. Si lo has preparado antes para este momento y has hablado de ello, es más probable que no lo haga, pero si aún así rompe a llorar, sentirás un poco de angustia y es lógico, pero tiene que acostumbrarse.

 Para algunos niños la vuelta al cole es una intriga e incluso estresante. Saber quién será su próximo profesor o si sus amigos del año pasado estarán ahí. Para otros no lo es absoluto y lo viven con total normalidad. Interesarte por saber como lo vive tu hijo y hablar de ello puede ser muy positivo. Así le ayudaremos a no vivir ese momento con tanta ansiedad.

 Tranquiliza a tus hijos explicando que si esos amigos del año pasado no están, no pasará nada porque tendrá la oportunidad de conocer nuevos amigos. Siempre busca el lado positivo de todo.

 Igual que nosotros al volver de las vacaciones sentimos el llamado síndrome postvacacional, ellos también tienen su periodo de adaptación y pueden sentirse al principio con una sensación de cansancio, lo que hace que les cueste más volver a la rutina. En estos casos, a veces aparece un comportamiento nervioso o agresivo. Para evitar esto, la comunicación es lo más importante.

 Evita cargar demasiado las mochilas, en ocasiones no nos damos cuenta y esto puede provocar futuras lesiones o fuertes dolores de espalda.

 Ayúdales con los deberes, sobre todo los primeros días, pues puede costarle mucho trabajo coger de nuevo la dinámica, si te pones con el será mucho menos aburrido. Si las cosas no salen bien a la primera, mantén la calma y anímales a intentarlo de nuevo. No olvides elogiarles siempre que hagan algo bien y así facilitarás que esa actitud se vuelva a repetir.

 Realizar un deporte o actividad física ayudará a expulsar el estrés. Evita los tiempos prolongados viendo la televisión. Vigila su dieta, que beban bastante agua.

 Ayuda a tus hijos a organizarse, a preparar su agenda y estructurar su tiempo y sus tareas.

 Premiar los buenos comportamientos y castigar los malos siempre ha funcionado. Si todo va bien prometer una excursión, ir al cine o alguna actividad de ocio, da buen resultado. Si las cosas van mal castigar sin videojuegos o sin televisión también da buen resultado.

 Con estos consejos espero que la vuelta al cole sea mucho más llevadera. Si tienes aluna consulta que hacer o te gustaría compartir con otros padres como haces para que tu vuelta al cole sea mucho mejor, no lo dudes y escribe a pedagogiadehoy@gmail.com.






domingo, 14 de agosto de 2016

¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR CUANDO NUESTROS HIJOS MIENTEN?


 El tema de hoy, va dedicado a Pedro, un padre preocupado porque su hijo a comenzado a mentir y que recientemente, se ha puesto en contacto conmigo vía email. He decidido compartir esta experiencia, para ayudar a otros padres preocupados por el mismo tema.

 Estimado Pedro, esto es muy normal, algunos niños en alguna etapa de su vida, comienzan a mentir.

 La cuestión que suele preocupar a los padres, suele ser como reaccionar con sus hijos cuando descubren que la mentira se convierte en una costumbre. Para responder a esta pregunta, antes es más importante entender porque mienten los niños.






 Siempre hablo de que los niños aprenden por imitación y de que somos un modelo a seguir, con esto quiero decir que los padres no deben mentir delante de ellos, si no desean que sus hijos adopten esta conducta.

 Los niños menores de tres años no mienten o al menos no tienen la intención de contar cosas que no son verdad. Cuando dicen algo que no es cierto, para ellos si lo es, aún no tienen percepción de qué es mentira y qué es verdad.

 Las mentiras pueden aparecer entre los 3 y los 5 años, pero con esta edad los niños no son conscientes de lo que es mentir, para ellos las mentiras son parte de un juego o de una fantasía. Esto es muy normal en esta etapa de la infancia y no se le debe dar importancia.



 
 
 
 Los niños comienzan a mentir a partir de los 5 años, normalmente por motivos de inseguridad o de falta de autoestima. Pero no son conscientes de que mentir sea incorrecto. En ocasiones, las mentiras son consecuencia de querer evitar un castigo, porque imitan a otras personas o porque el nivel de exigencia de los padres es alto y tienen miedo a decepcionarlos. En otras ocasiones, las mentiras pueden ser utilizadas para llamar la atención o conseguir afecto.

 ¿Y cómo actuamos cuando vemos que nuestros hijos mienten?

 No te eches las manos a la cabeza y primero intenta averiguar por qué miente tu hijo.  Si no puedes hacerlo y la situación se te escapa de las manos, acude a un profesional para que pueda tratar a tu hijo, pero seguramente, puedes solucionarlo más fácilmente de lo que imaginas. Dale importancia a la comunicación y escucha a tu hijo.

 Lo más importante es no mentir a tu hijo y no hacerlo a otras personas delante de él, ya que aprenden por imitación y los adultos tenemos que dar ejemplo. De lo contrario, no entenderá que mentir está mal.

 Otro factor importante para que tu hijo no sienta la necesidad de mentir, es crear un clima de confianza en el que sienta que puede contarte cualquier cosa. Si no es así, sentirá la necesidad de mentir para evitar un castigo. Es importante que tu hijo sepa que puede recurrir a ti si necesita ayuda en una situación aunque haya actuado mal.

Explica a tu hijo la diferencia entre la verdad y la mentira, esto cobra especial importancia cuanto más pequeño sea tu hijo. Es importante que entienda las consecuencias negativas que pueden tener las mentiras.

 Alaga a tu hijo cuando diga la verdad a pesar de existir el riesgo por hacerlo, de ser castigado y haz hincapié en la importancia de la honestidad. Educar a tu hijo en los valores que van a definir su personalidad a una edad temprana es muy importante.

 Con estos consejos, no deberías tener problemas con tu hijo para evitar que diga mentiras. De lo contrario, si el problema va más allá, debes acudir a la consulta de un profesional con tu hijo para profundizar más en el origen del problema.

 Si tienes alguna consulta que hacer o deseas compartir una situación que has vivido en casa y como la solucionaste para ayudar a otros padres, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y me pondré en contacto contigo lo antes posible.



domingo, 24 de julio de 2016

¿CUÁLES SON LAS CUALIDADES PRINCIPALES QUE DEBE TENER UN BUEN DOCENTE?


 El tema de hoy, está centrado en la gran responsabilidad que tienen los profesionales de la educación en la actualidad y de la que en ocasiones, no son conscientes, olvidando desarrollar una serie de cualidades imprescindibles que deben existir.

 En la universidad, fui afortunada al ser alumna de Juan Manuel Esteve, gran pedagogo e investigador que en paz descanse, quien me hizo ver, que uno no nace con la capacidad para ser bueno para algo, sino que tu entorno es quien te ayuda a adquirir las habilidades necesarias para que algo se te de mal o se te de bien. En este caso, el profesor exponía como ejemplo, el método a través del cual le habían enseñado matemáticas. Afirmaba ser malo para las matemáticas porque le habían hecho malo para ellas, pues cada vez que se equivocaba, el profesor le daba un golpe con una regla en las manos. Al escuchar esta historia me sentí muy identificada pues, asombrosamente, a pesar de de la diferencia de años y de pertenecer a otra época, yo también tuve una profesora que tenía un desagradable método para enseñar las matemáticas, por lo que soy consciente de que fui mala para ellas desde que aquella señora me intentaba enseñar las tablas de multiplicar. Esta claro que si el profesor presenta de una manera amena el contenido, puede despertar el interés del alumno pero si no lo hace de la manera adecuada, puede ser el culpable del fracaso del alumno.

 Hoy en día, los profesores deben ser muy conscientes de que todo acto y toda palabra es muy importante, pues su forma de actuar, no solo tendrá consecuencias en el futuro académico de sus alumnos, sino en el desarrollo de su personalidad. Por lo que el profesor debe ser consciente de la gran responsabilidad que tiene entre sus manos y ser profesional a la hora de tratar a sus alumnos.

 Todos hemos encontrado profesores que no saben enseñar y profesores que son muy buenos. Cuando encontramos el primer caso, el problema es más grave de lo que parece. Los tiempos van cambiando y es necesario ir adaptándose a el, evolucionando. Si no sabemos como hacerlo no es un problema, podemos recurrir a expertos y a la formación continúa. Podemos someternos a un sistema de reciclaje formativo para adaptarnos a los nuevos tiempos educativos. Por el contrario, tenderemos a encerrarnos en el prototipo antiguo de profesor que se sienta e imparte un discurso, donde los alumnos no escuchan y no aprenden nada.

 Pero no vamos a hablar de los errores de los docentes, sino de las cualidades que no deben faltar en una importante figura educativa. ¿Cuáles son las cualidades principales que debe tener un buen docente? 

 Un buen docente es responsable. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que si establecemos unas normas dentro del aula, seamos también responsables y seamos un  ejemplo para nuestros alumnos. Pongamos un ejemplo, si no permitimos comer chicle en clase, no debemos comer chicle o lo que estamos enseñando es inútil. Es un ejemplo muy simple, pero aplicable a cualquier situación.

 Un buen docente es flexible. Con este nos referimos a que no hay que ser estructurado y ceñirse al programa, sin desviarse de lo que tiene planeado para la clase. Si hay que hacer un stop porque algo no es comprendido por los alumnos, se puede improvisar, poner un ejemplo, realizar alguna actividad diferente o hacer partícipes a los alumnos de la explicación.

 Un buen docente se preocupa. El buen profesor, se preocupa de que sus alumnos alcancen el éxito, interesándose por sus personalidades y sus intereses, para poder conectar con ellos. Fomentando siempre el trabajo en grupo entre los alumnos y la buena relación entre estos, fomentando valores de igualdad y respeto.

 Un buen docente es compasivo. Esto no quiere decir que apruebe a todos los alumnos, sino que entiende que los alumnos tienen problemas e intenta ayudarles a resolverlos.

 Un buen docente es cooperativo. Esto quiere decir que un buen profesional de la docencia no trabaja individualmente, sino que trabaja en equipo, en continua cooperación con otros docentes y con los padres de los alumnos.

 Un buen docente es creativo. Esto se refiere a que debe tener la capacidad para idear nuevas maneras de atraer la atención de los alumnos y despertar en ellos un interés por lo que se les enseña, haciendo que las clases sean cautivadoras y dinámicas.

 Un buen docente es dedicado. En ocasiones, hay que destinar tiempo fuera del horario lectivo ha encontrar nuevos métodos de enseñanza y dinámicas para que los alumnos no se aburran.

 Un buen docente es empático. Un buen educador, debe saber ponerse en el lugar de los alumnos y ver las cosas desde su perspectiva. Es un aspecto esencial para ayudarles a alcanzar el éxito.

 Un buen docente es decidido. Es decir, que está dispuesto a hacer todo lo posible con tal de alcanzar sus objetivos, si esto implica que sus alumnos reciban la mejor educación posible.

 Un buen docente es cautivador. Tener la habilidad de mantener la atención de un aula llena de alumnos y ser capaz de mantenerla es muy difícil, por lo que es necesario que se creen lecciones divertidas, innovadoras y dinámicas, para que los alumnos estén continuamente motivados.




 Un buen método de enseñanza logra que un aprendizaje sea permanente y no que el alumno memorice una lección, la escriba en un examen y la olvide posteriormente.

 Es obvio que enseñar no es fácil, la tarea de un profesor es muy difícil y es admirable. Pero es necesario evolucionar continuamente en los métodos didácticos adaptándolos a los tiempos de hoy y no quedándonos en los sistemas antiguos, basados en la mera transmisión de conocimientos, sino centrados en el desarrollo integral de la persona. Para ello es importante empezar a transmitir ciertos valores desde una temprana edad, como evitar el racismo o acoso escolar, implantando tareas de socialización basadas en el respeto.

Si tienes un problema a la hora de enseñar y no sabes como solucionarlo, quieres innovar en tus clases y no se te ocurre como o has desarrollado un interesante método de enseñanza en el aula y deseas compartirlo con otros profesionales, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y contestaré lo antes posible. Entre todos es posible modificar los métodos didácticos.



domingo, 10 de julio de 2016

QUÉ HACER CUANDO SABEMOS QUE NUESTRO HIJO TIENE SÍNDROME DOWN


 Esta semana he comenzado una nueva experiencia trabajando con chicos con síndrome down y quisiera dar mi apoyo a través de este blog o de mi email, para aquellos padres que no saben donde acudir o como reaccionar cuando descubren que su hijo tiene síndrome down o cualquier otra discapacidad. Informar de que la Asociación Down España pone a vuestra disposición toda la información y ayuda que podáis necesitar, solo tenéis que acudir a la sede que podéis encontrar en vuestra ciudad. En el momento en el que uno recibe la noticia de que su hijo tiene síndrome down, lo mejor es acudir a la asociación para que te orienten sobre como actuar y los primeros pasos que debes dar.

 Empecemos definiendo qué es el síndrome down. Las células del cuerpo humano tienen 46 cromosomas, divididos en 23 pares. El síndrome down o también llamado síndrome del par 21, es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra en el par 21. Por lo que no es una enfermedad sino una alteración congénita. ¿Por qué se produce el síndrome down? No tiene causa, ni se puede evitar. Esta alteración congénita se produce espontáneamente en una de cada 600 concepciones en el mundo. Lo único que se ha encontrado como factor común es la edad avanzada de la madre o en muy pocos casos factores de herencia. 

 A pesar de que las personas con síndrome down muestran unas características comunes, cada persona es singular con una apariencia, personalidad y habilidades diferentes. Si eres padre o madre de un bebe con síndrome down, Down España pone en tu mano la siguiente guía. Te será de gran ayuda.

 Se calcula que en España hay unas 36.000 personas con síndrome down y unos seis millones en el mundo. Lo interesante es que hoy en día en 90% acuden a una escuela ordinaria, por lo que se está consiguiendo la integración en la educación primaria y formación profesional, pues su proceso mental es igual solamente que más lento. En este caso si necesitan un apoyo centrado en sus habilidades y sus necesidades, estimulándolo y motivándolo, de una manera acorde a sus necesidades.

 Aunque los esfuerzos de las asociaciones han logrado mucho, queda mucho trabajo por hacer. En ocasiones las asociaciones se ven limitadas a prestar más ayuda por falta de fondos.

 Algunas personas creen que existen diferentes grados. Lo que es erróneo. Lo que ocurre es que la trisomía del par 21 produce diferentes alteraciones genéticas según la persona en las áreas cognitiva, lingüística o motora. Tampoco el grado en el que muestre más características físicas, determina su grado de discapacidad intelectual.

 ¿Tengo que tratar a mi hijo de diferente manera? Desde las asociaciones se intenta desarrollar su autonomía e independencia. En algunos casos, las familias tienden a protegerlos tanto que les hacen todo y los llevan y los recogen si tienen que ir a algún sitio. Se vuelven cómodos en estos casos y se acostumbran cuando a veces pueden hacer mucho más y desarrollarse. En estos casos no les hacemos ningún favor. Por ejemplo si no puede abrir la botella, si se la abres no le haces ningún favor. Debe aprender a abrirla y sino puede, el mismo debe saber pedir ayuda. Así le estaremos preparando para la vida. Muchos chicos con sindrome down son capaces de coger el autobus e ir solos a los sitios, comprar, ir al cine... pero si los metemos en una burbuja, no les protegemos, sino les perjudicamos más. En el proyecto en el que participo actualmente, se intenta lograr su máxima independencia, aprender a leer y escribir, operaciones sencillas con euros y la identificación de estos, entre otras muchas actividades enfocadas a conseguir en el futuro una independencia o un trabajo.

 Otro error que suele aparecer, es tender a tratar a adultos con síndrome down como niños cuando no lo son. Se les debe mostrar que son adultos y no justificar un comportamiento infantil. Así les estaremos ayudando a lograr una mayor autonomía.

 El deporte suele ser una actividad con un fuerte grado estimulante, pues algunas personas afectadas por síndrome down, llegan a ser grandes deportistas. Además de lograr una gran estimulación a nivel de mejora de la autoestima y aceptación social, mejorar las habilidades sociales entre otras ventajas, evitamos problemas de sobrepeso.

 Actualmente existe el proyecto de las viviendas compartidas, en las que viven en un piso chicos con síndrome down y estudiantes sin síndrome down, con el objetivo de que tengan amigos y una vida totalmente normal. Claro que para llegar a este gran logro, hay que trabajar previamente centrándonos en lograr su mayor independencia.

 Aunque hoy por hoy algunos empresarios se muestran reacios a emplear a una persona con síndrome down, cada vez son más las empresas que contratan personas con esta trisomía por suerte. 

 En Otoño de este año, se estrena la película "La historia de Jan", una historia real, un Boyhood a la española. Este proyecto comienza con la experiencia de dos padres al tener a Jan y querer dar su apoyo a otros padres contando su experiencia. Jan nació el 4 de noviembre de 2009 y desde ese día la vida de sus padres cambió. Esta historia real, ayudará a muchos padres. ¿Impacientes por el estreno verdad?

 Si tienes un hijo afectado por síndrome down o cualquier otra afección y necesitas hacer una consulta o tienes una experiencia que te gustaría compartir para dar tu apoyo a otros padres, escribe a pedagogiadehoy@gmail.com. Te responderé lo antes posible.




jueves, 30 de junio de 2016

¿A TU HIJO O HIJA LE CUESTA HACER AMIGOS?


 Últimamente, he recibido diferentes emails de padres que estaban preocupados por el mismo tema. La cuestión de hoy es, qué debemos hacer cuando a tu hijo o hija, le cuesta relacionarse con otros chicos o chicas de su edad y en consecuencia, hacer amigos. Es normal alarmarse cuando ves que tu hijo pasa mucho tiempo solo y no se relaciona, pero lo cierto es, que es un problema muy común.

 Cuando un chico tiene dificultades para relacionarse con otros chicos de la misma edad, el origen de este comportamiento puede ser debido a muchísimos factores. 

 En ocasiones, se puede deber a problemas de aprendizaje o con el lenguaje, en otros casos puede ser que no se sienta aceptado, puede que sea excluido socialmente por el maestro o sus compañeros o simplemente que no se sienta ubicado en su entorno.

 A edades tempranas, las amistades son más inestables, a diferencia de cuando se alcanza la edad adulta. La socialización de los niños es muy importante por su influencia en su desarrollo posterior. No es necesario que un niño esté siempre rodeado de niños, en ocasiones, debe ser capaz de jugar solo, pero si nunca quiere jugar con otros niños, es cuando tenemos un problema.

 Los problemas para relacionarse en los niños, pueden afectarles padeciendo una baja autoestima y una escasa confianza en sí mismos. La cuestión que nos planteamos es, cómo reaccionamos en estos casos y cómo podemos ayudarle. Lo importante, a la hora de intentar ayudarle a que se relacione con otros niños, es hacerlo poco a poco y que no se sienta forzado, haciendo que vea que hacer amistades es algo sencillo y agradable.

 Cuando un niño tiene unos padres que le aportan cariño, dándole confianza y seguridad, se establecen unas bases firmes para que se desarrolle su capacidad para establecer sus primeros contactos sociales.

 El primer paso debe ser, hablar con el profesor de su hijo, para que este intente incluirlo y hacerle partícipe de actividades dinámicas y juegos en grupo, intentado que interactue con los compañeros más afines a él, es decir chicos que tengan más cosas en común con él y que además tengan facilidad para hacer amigos.

 Otra opción, para combatir el aislamiento de tu hijo y la dificultad para hacer amigos, es organizar eventos donde se relacione con otros chicos, como por ejemplo fiestas de cumpleaños o fiestas de pijamas. Al estar en su territorio se sentirá más confiado para relacionarse, intenta que parezca todo muy espontáneo. Lo mejor es que sean pocos amigos para que sea más fácil que interactuen entre ellos y debes elegir a los más afines a él. Por ejemplo, llevar golosinas a clase el día de su cumpleaños e invitar a una fiesta en casa a algunos chicos, hará que aumente su popularidad y su atuoestima.

 Se debería estudiar también la situación familiar, es decir, ver si es hijo único, si tiene hermanos y la diferencia de edad. Intentando que haya más interacción entre ellos.

 Se le debe elogiar cuando tenga conductas adecuadas y sobre todo a aquellas amistades que sean apropiadas, para hacerle sentir más seguro. Premiarle y elogiarle cuando tenga la conducta apropiada y se socialice, ayuda mucho a que la conducta se vuelva a repetir. Pero nunca lo obligues, intenta que siempre parezca una situación espontanea y casual. Si fomentas su autoestima, se sentirá más seguro a la hora de relacionarse.

 Es importante que no lo fuerces, sino que lo dejes a su ritmo, pero siempre vigilando que esto no se convierta en un problema.

 Como siempre, si queremos que nuestro hijo tenga buenas actitudes, hay que dar ejemplo, ya que repetirán las conductas que vean en nosotros mismos. Seamos amables y sociales diariamente con las personas de nuestro entorno, si pretendemos que nuestros hijos sean seres sociales y amistosos.

 Intenta ayudar a tu hijo a acercarse a otros niños que estén jugando, explicándole que simplemente debe llegar y preguntar, ¿Puedo jugar? o aprender a compartir los juguetes para socializarse. Intenta averiguar porque se aísla, puede ser que en algún momento se haya sentido rechazado y tenga miedo de volver a sentirse así. Tu hijo está descubriendo emociones y debe aprender que es totalmente normal que un día se sienta rechazado porque no le hayan dejado jugar y le hayan excluido, pero que eso no va a ocurrir siempre.

 Seguro que tu hijo, alguna vez a salido del colegio con el ceño fruncido porque otros chicos no han querido jugar con él. A partir de los 6 años, los niños empiezan a seleccionar a sus amistades y a partir de este momento, comenzará a descubrir nuevas emociones, tanto positivas como negativas. Lo cual no es malo, porque estas emociones ayudan a forjar la personalidad. Esto es totalmente normal, pero hay que estar pendientes de que no se aislen por este motivo.

 Si esto se convierte en un problema, puedes ayudarle acercándote con el a un grupo de niños y entablando una conversación, ya sea en el parque, en la playa o en la piscina. Preguntarles a que están jugando por ejemplo e incorporando a tu hijo en la conversación, para que vea lo fácil que es integrarse en un grupo. Recuerda que siempre para tu hijo, serás un modelo del que aprender. Esto hará que sea el quien se acerque a jugar con otros niños, ya que en ocasiones, los niños están inmersos en el juego y no se dan cuenta de que hay un niño aislado a quien le gustaría jugar también.

 Puedes proponer a tu hijo juegos nuevos y darle ideas, para que se acerque a otros chicos del colegio y les proponga jugar a algo diferente. Ponle además algunas galletas de más para la hora del recreo, así puede ofrecer a los compañeros y tener la oportunidad de empezar una conversación para relacionarse con otros niños y jugar con ellos. Deja claro a tu hijo para que no se sienta rechazado sin motivo, que en ocasiones, otros niños pueden simplemente no tener ganas de jugar.

 Puede ser también que tu hijo aún no sea lo suficientemente maduro para entablar relaciones y que simplemente necesite tiempo. En este caso solo es cuestión de tiempo que tu hijo empiece a hacer amigos.

 No lo clasifiques de tímido y vergonzoso, pensando que ya hará amigos, sino intenta aplicar estos consejos. Si tu hijo no tiene amigos no sientas pena, simplemente actúa. 

 Si con todos estos consejos ves que no consigues nada o percibes algún comportamiento que se sale de lo habitual, no dudes en acudir a un especialista para que haga una evaluación de la situación y te ayude a poner remedio.

 Envía tus consultas a pedagogíadehoy@gmail.com y te responderé lo antes posible. Si deseas contar una situación que has vivido relacionada con este tema y que has resuelto de una ingeniosa manera, porque piensas que puede ayudar a otros padres, no dudes en hacerlo también. 





martes, 14 de junio de 2016

EL AMIGO IMAGINARIO


 El tema de hoy, va dedicado a Pedro y Alba, dos padres y lectores, preocupados por la conducta que su hija ha desarrollado desde hace unos días. Igual que ellos, tu también puedes enviar tu consulta a pedagogiadehoy@gmail.com e intentaré resolver tus inquietudes en el menor tiempo posible. La consulta es la siguiente:


 Estimada Carmen,

 Antes de nada comentarte que nos encanta tu blog. Ha sido muy útil para nosotros el post sobre cuando los hijos no quieren bañarse, pues estábamos encontrando dificultades con este tema. Pero el motivo por el que estamos preocupados ahora y recurrimos a ti, es porque desde hace un mes, hemos notado que nuestra hija de 8 años, tiene un amigo imaginario. Al principio no le dimos importancia porque pensábamos que se le olvidaría pero vemos que sigue con este juego y comienza a preocuparnos que se vuelva una obsesión. ¿Debe esto preocuparnos?

Gracias.

Atentamente te saludan, 

Pedro y Alba.


 Queridos Pedro y Alba, lo primero agradeceros vuestro interés en mi blog y lo siguiente, deciros que mantengáis la calma, no hay porque preocuparse. La mayor parte de los niños, alguna vez han tenido un amigo imaginario.

 Un amigo imaginario es un personaje que un niño o niña inventa, normalmente con una finalidad lúdica, es decir que suele ser simplemente un juego. La aparición del amigo imaginario se da lugar en la infancia y en ocasiones perdura hasta la adolescencia. Mientras sea solamente un juego, no hay motivos para preocuparse. Solamente deberían preocuparse en el caso de que el niño o niña se aferre a su amigo imaginario de tal manera que le impida desarrollar su vida de una manera normal, como realizar sus tareas, relacionarse con niños reales o desarrolle un comportamiento violento. Solo en estos casos, será necesario solicitar ayuda a un especialista.




  En ocasiones los padres se asustan y piensan que su hijo tiene problemas mentales o está viviendo un suceso paranormal. No os alarméis, porque esto es muy normal y no hay que buscar muchas explicaciones. Los amigos imaginarios del mismo modo que llegan, desaparecen cualquier día. Cuando tu hijo desarrolle algunas funciones de la inteligencia y la lógica, diferenciando la vida real de la fantasía, su amigo imaginario se marchará por si solo.

 Dicen algunos expertos, que los niños que están rodeados de adultos habitualmente y crecen con escasa presencia de niños de la misma edad, tienen más tendencia a tener un amigo imaginario, pero no hay un perfil descrito. Otros expertos dicen que los niños sensibles o con mucha imaginación tienden a tenerlo también. Existen diversas explicaciones pero realmente, sea cual sea la explicación, está claro que solamente es un juego.

 ¿Cómo actuar? ¿Le digo que su amigo no existe? ¿Le sigo la corriente? ¿lo ignoro y no le doy importancia? Ni lo rechaces, ni lo ignores. Actúa de una manera natural.

 En ningún caso le hagas sentir que queda en ridículo ni le digas que está mintiendo. Puedes participar en su juego pero sin pasarte, es decir con ciertos límites. No les digas directamente que te está engañando, pero hazle ver que estáis jugando. Así se establece una complicidad entre vosotros y le ayudas a entrar y salir de su fantasía más fácilmente.

 Todos los niños han cogido a un osito o un muñeco y lo han sentado a la mesa a comer o lo han acostado para dormir, jugando como si viviese de verdad, es decir mezclando la realidad y la fantasía. Pues esto es lo mismo, solo que en vez de jugar con un juguete físico, juegan con una persona que han imaginado.

 Solamente debes cuidar algunos aspectos como por ejemplo que siempre prefiera jugar con niños reales antes que seguir jugando con su amigo imaginario y sin que se de cuenta, estar pendiente del tipo de conversaciones que tiene con su amigo imaginario. Para evitar que tenga un problema de aislamiento o de cualquier otro tipo. Si lo tuviese, el problema no sería generado por tener un amigo imaginario, pero si podemos valernos de este para detectar que tenga otro tipo de problema. Si percibes algo que consideras extraño, no te alarmes ni lo preocupes a él, dirígete a un especialista y que evalúe la situación.

 Si has vivido un caso parecido y tienes dudas sobre este tema, quieres compartir una situación contando como la resolviste o simplemente tienes una anécdota graciosa con tus hijos sobre este tema, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y compartirlo con nosotros.